Ante el incremento de cruces irregulares, el Ministerio del Interior de España anunció que las Fuerzas Armadas reforzarán las labores de vigilancia junto con la Guardia Civil para mantener la seguridad en la ciudad autónoma.

Cientos de migrantes ingresaron este jueves desde Marruecos al enclave español de Ceuta, sumándose a las más de mil 500 personas que han llegado durante los últimos días, en una situación que las autoridades locales calificaron como una “emergencia humanitaria” y que ha dejado al menos nueve personas fallecidas.
Ante el incremento de cruces irregulares, el Ministerio del Interior de España anunció que las Fuerzas Armadas reforzarán las labores de vigilancia junto con la Guardia Civil para mantener la seguridad en la ciudad autónoma, ubicada en el norte de África. Además, se enviarán 70 agentes adicionales, grupos de buceadores y embarcaciones del Servicio Marítimo para fortalecer el control fronterizo.
Los migrantes han ingresado principalmente a nado o escalando la valla fronteriza que separa Ceuta de Marruecos. Imágenes difundidas por medios locales mostraron a decenas de personas celebrando su llegada a territorio español, mientras en las playas quedaron flotadores y prendas de vestir utilizadas durante la travesía.
La Delegación del Gobierno español confirmó la recuperación de los cuerpos de nueve migrantes que murieron al intentar alcanzar la costa de Ceuta.
El Gobierno español informó que ya trabaja de manera coordinada con las autoridades marroquíes para devolver “lo antes posible” a las personas que ingresaron de forma irregular. Asimismo, el presidente Pedro Sánchez viajará este viernes a Ceuta acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para supervisar la respuesta a la crisis.
A través de sus redes sociales, Sánchez aseguró que el Gobierno está movilizando todos los recursos necesarios y colaborando con Marruecos y organismos internacionales para restablecer la normalidad en la zona.
Por su parte, el alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, advirtió que los centros de acogida se encuentran completamente saturados tras la llegada de más de mil 500 migrantes en los últimos días, con un promedio cercano a 200 ingresos diarios.
Ceuta y Melilla son los únicos territorios de la Unión Europea con frontera terrestre con África y representan uno de los principales puntos de entrada para la migración irregular hacia Europa. El episodio representa el mayor flujo migratorio registrado en Ceuta desde mayo de 2021, cuando más de 10 mil personas cruzaron la frontera en apenas dos días durante una crisis diplomática entre España y Marruecos.
Aunque las autoridades españolas descartaron que el actual aumento de llegadas esté relacionado con un conflicto bilateral, reiteraron que mantienen una estrecha cooperación con Marruecos para combatir a las redes de tráfico de personas y reforzar el control migratorio en la frontera.