Trump calificó la situación en España como una “catástrofe” y aseguró que un escenario similar podría ocurrir en territorio estadounidense si su partido no mantiene el respaldo electoral.

El presidente Donald Trump comparó la llegada masiva de migrantes desde Marruecos a la ciudad española de Ceuta con “una invasión” y utilizó la crisis para lanzar una advertencia sobre los riesgos migratorios que, según afirmó, podría enfrentar Estados Unidos.

Durante una reunión de gabinete celebrada en su residencia de descanso en Camp David, Maryland, Trump calificó la situación en España como una “catástrofe” y aseguró que un escenario similar podría ocurrir en territorio estadounidense si su partido no mantiene el respaldo electoral.
“Vi ayer lo de España, la catástrofe que ocurrió. Parece la invasión de un país por parte de cientos de miles de personas, y lo mismo nos va a ocurrir si los republicanos no son elegidos, solo que será peor, mucho más grande”, afirmó el mandatario.

Las declaraciones ocurren en un contexto político marcado por las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, donde Trump enfrenta un escenario electoral complejo y ha colocado el tema migratorio como uno de los ejes centrales de su discurso.
Washington respalda críticas a la política migratoria española
Horas antes de las declaraciones del presidente, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió un comunicado en el que señaló que la crisis en Ceuta es consecuencia de la política migratoria del gobierno español.
La diplomacia estadounidense calificó el episodio como “inaceptable” y afirmó que era resultado de supuestos esfuerzos para facilitar la migración irregular hacia Europa. Además, expresó su respaldo al pueblo español y a otros países europeos ante la situación.
Estados Unidos indicó también que analiza posibles medidas para proteger a sus ciudadanos en el extranjero y que está dispuesto a colaborar con aliados europeos que consideren nuevas acciones migratorias.
La situación en el enclave español del norte de África generó preocupación en otros países europeos. Italia planteó la posibilidad de suspender temporalmente la libre circulación de ciudadanos procedentes de España como respuesta al incremento de llegadas.
De acuerdo con autoridades locales, al menos 34 personas murieron durante los intentos por llegar a Ceuta, una de las principales fronteras terrestres entre África y Europa.