El secretario de la Hacienda Pública estatal, Luis García Sotelo, explicó que la desaceleración económica y la menor recaudación a nivel nacional han provocado una reducción significativa en los recursos que recibe la entidad.

La reducción en las participaciones federales y la disminución de la inversión pública de la Federación están afectando las finanzas de Jalisco, por lo que el estado podría cerrar 2026 con un déficit de entre 2 mil y 2 mil 500 millones de pesos, advirtió el secretario de la Hacienda Pública estatal, Luis García Sotelo.
El funcionario explicó que la desaceleración económica y la menor recaudación a nivel nacional han provocado una reducción significativa en los recursos que recibe la entidad. Al cierre de junio, el déficit en participaciones federales ya supera los mil millones de pesos, lo que coloca a Jalisco como la tercera entidad más afectada por la disminución de estos fondos.
García Sotelo señaló que esta situación también impacta la ejecución de proyectos de infraestructura, al registrarse una caída en la inversión pública federal destinada al estado, además de la reducción en ingresos provenientes del IEPS a gasolinas y la desaparición de diversos fondos federales.
Respecto al Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), el secretario indicó que actualmente no cuenta con recursos suficientes para compensar las pérdidas, por lo que la Federación propone nuevamente un mecanismo de financiamiento respaldado con las participaciones futuras de los estados.
El titular de Hacienda explicó que este esquema implicaría que la Federación contrate deuda utilizando como garantía las participaciones estatales, lo que, dijo, representaría un mayor costo para las entidades al momento de cubrir la compensación.
No obstante, aclaró que Jalisco no adquiriría deuda directa, ya que el financiamiento sería contratado por el Gobierno Federal con cargo a las participaciones futuras del estado.
Finalmente, García Sotelo informó que la administración estatal mantendrá una política presupuestal conservadora para 2027 y priorizará la inversión con recursos propios en obras estratégicas, principalmente en materia hidráulica, como el corredor Guadalajara-Chapala, el acueducto y otros proyectos de infraestructura.