Clima
25ºC
5 agosto 2026
Marcela Páramo Ortega
Marcela Páramo Ortega
Exregidora y activista.

“Nada de nosotros sin nosotros”

5 agosto 2026
|
05:00
Actualizada
16:18

Es un lema que colectivos ya utilizaron a nivel mundial en 1990 para defender los derechos humanos de las personas con discapacidad. Esta frase significó mucho durante esa época en la que los grupos de personas con discapacidad se hicieron visibles y solicitaron que, para legislar, presentar cualquier propuesta, programa, trabajo, adecuaciones en infraestructura, etc., se consulte y se tome en cuenta a las personas que viven esta condición.

Aún hoy en día, esta premisa es la máxima utilizada para solicitar al gobierno y sociedad el respeto y la igualdad que se requiere para ser consideradas como   personas, sujetos de derechos, independientemente de su discapacidad. 

Por mucho tiempo, el discurso social alrededor de la discapacidad ha estado polarizado entre la compasión paternalista, que reduce a la persona al rol de víctima desvalida, digna de lástima, y la romantización excesiva que la eleva a la categoría de angelitos, de héroes, que por el simple hecho de existir, deben ser admirada. 

Ambas narrativas despojan a la persona de lo más valioso que tiene, su capacidad de tomar sus propias decisiones, influir en su entorno, en otras palabras, ser gestora de sus necesidades, poder elegir sus metas, etc. 

Esta frase es utilizada también por colectivos de personas con discapacidad, para solicitar que el gobierno y sociedad los escuchen, los vean y sean tomados en cuenta para cambiar las situaciones que implican obstáculos o barreras.

Pasar de la condición de víctima a la de un ciudadano proactivo y con propósito, tarea nada fácil, no es un acto de magia, no se consigue de la noche a la mañana, es un proceso complejo. No significa negar las profundas injusticias del entorno; es, ante todo, una decisión personal, social y política de asumir el control de la propia vida para ponerlo al servicio de los demás. 

El punto de partida de esta transformación no es el optimismo ciego, y mucho menos una queja perene, donde no se encuentra nada positivo.

Convertirte en autogestor implica una transformación radical, exige un compromiso personal y social, velar por tus necesidades y las de la comunidad, sin afán de protagonismo, aceptar trabajar en equipo, buscar las mejores alternativas, saber escuchar, dialogar, saber negociar, y gestionar acuerdo por el bien común. 

Se trata de reconocer los avances y logros en cuestión de inclusión y a la vez de forma objetiva mencionar las barreras, de comunicación, arquitectónicas, o de actitud, la discriminación y exclusión social que aún hoy existen y duelen. 

Sin embargo, el estancamiento en la queja perpetua consigue que el mismo sistema siga excluyendo.

Tener una mentalidad de víctima nos convence de que el mundo debe cambiar antes de que nosotros podamos actuar; en cambio la proactividad, entiende que el cambio comienza con la acción individual, por pequeña que ésta sea. Llegar a la meta implica iniciar el camino, por lejos que la meta quede.

El verdadero giro ocurre cuando la pregunta deja de ser una queja, “¿por qué el mundo me hace esto?”, y la transformamos en “¿qué voy a hacer yo con la realidad que me toca vivir?”. Cuando cambia tu percepción, estás preparado(a) para cambiar tu entorno.

Convertirse en un agente de cambio capaz de influir en la comunidad exige transitar de la protesta a la propuesta, de la queja constante a la acción. No basta con señalar y hacer escritos para el gobierno señalando las banquetas rotas; el líder proactivo propone el diseño de una rampa, busca aliados en el vecindario, se capacita en legislación local e incide en los presupuestos públicos. Este enfoque no solo transforma el entorno, sino que reconstruye la identidad de quien actúa: la persona ya no es un beneficiario pasivo de la caridad pública, sino un arquitecto de la accesibilidad universal, de su destino y el de la comunidad.

Quienes vivimos la exclusión y la discriminación por la discapacidad, poseemos un conocimiento empírico, en algunos casos también técnico, que ningún académico, ningún gobernante o legislador, puede replicar. Nadie entiende mejor la urgencia de una rampa, la necesidad de un lector de pantalla o la importancia de un entorno laboral sin prejuicios, que quien tropieza diariamente con esas ausencias. 

Al transformar esa vivencia personal en una causa colectiva, la situación se resignifica, deja de ser una carga estéril; se convierte en el motor que construirá puentes, que conseguirá que otros no pasen por las mismas dificultades.

El camino del activismo y la proactividad comunitaria es largo, a menudo frustrante, implica ser resiliente y constante. Los cambios estructurales toman tiempo y las gestiones suelen ser lentas. 

Sin embargo, la mayor victoria de este proceso no es el logro inmediato de una meta política o social, sino la independencia y libertad interna. Al elegir la proactividad, la persona con discapacidad se adueña de su narrativa, en lugar de ser el personaje secundario en una historia de lástima, se convierte en el protagonista de su historia cotidiana.

Superar la mentalidad de víctima y asumir la proactividad, pasar de la protesta a la propuesta, y convertirte en protagonistas y arquitectos de un entorno inclusivo transformando la experiencia personal con la discapacidad para beneficio de la sociedad, porque hay que recordar que para construir un mundo donde quepamos todos, se necesita la voluntad de todos.

 

*Las opiniones y contenidos en este texto son responsabilidad total del autor y no de este medio de comunicación.
Logo Quiero Tv
Canal de televisión que trasmite contenidos de noticias, deportes y entretenimiento por sistemas de paga desde 1994 y ahora por señal abierta en el canal 10.1 para el Área Metropolitana de Guadalajara.
Redireccion a facebook Quiero Tv
Redireccion a X Quiero Tv
Redireccion a instagram Quiero Tv
Redireccion a youtube Quiero Tv