Primero la lechuga, después el aguacate y ahora hasta los jalapeños. Distintos alimentos mexicanos han quedado bajo la lupa de EU por investigaciones sanitarias o problemas de seguridad. ¿Qué ocurre con cada uno?

De las ensaladas al guacamole y ahora también a los jalapeños. Distintos productos mexicanos han enfrentado durante los últimos meses alertas, investigaciones o interrupciones comerciales en Estados Unidos, aunque por motivos que van desde posibles riesgos sanitarios hasta problemas de seguridad.
El caso más reciente involucra a jalapeños producidos en Sinaloa, señalados durante una investigación relacionada con un brote de salmonela. Antes, la lechuga mexicana fue relacionada con casos de Cyclospora cayetanensis sin que se encontrara evidencia concluyente en el producto, mientras que las exportaciones de aguacate de Michoacán enfrentaron afectaciones por condiciones de seguridad.
Los tres casos son distintos, pero tienen algo en común: han colocado nuevamente a productos agrícolas provenientes de México bajo la atención de autoridades estadounidenses.
Jalapeños mexicanos, investigados por brote de salmonela
El caso más reciente se dio a conocer después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaran sobre un brote de salmonela que ha dejado 345 personas diagnosticadas en 27 estados de Estados Unidos, además de 36 hospitalizaciones.
La investigación apuntó hacia jalapeños producidos en Sinaloa y distribuidos en territorio estadounidense por Coast Citrus Distributors a restaurantes y establecimientos mayoristas.
Los casos investigados se habrían registrado entre el 19 de junio y el 20 de julio. De las personas entrevistadas como parte de las indagatorias, el 93 por ciento reportó haber consumido jalapeños en restaurantes de comida mexicana.
Tras los trabajos de rastreo realizados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA)y los datos epidemiológicos disponibles, la distribuidora acordó retirar del mercado los productos involucrados en la investigación.
Aguacate de Michoacán enfrenta afectaciones por inseguridad
En el caso del aguacate mexicano, el problema no estuvo relacionado con la calidad o condiciones sanitarias del alimento, sino con la situación de seguridad en Michoacán.
Las condiciones de violencia llevaron a personal estadounidense encargado de las inspecciones a detener sus actividades, lo que afectó temporalmente el proceso necesario para enviar aguacate mexicano al mercado de Estados Unidos.
La situación se presentó en medio de hechos violentos y bloqueos registrados en municipios como Los Reyes y Peribán, que también complicaron la movilidad y salida del producto.
Ante este escenario, autoridades mexicanas anunciaron el reforzamiento de la seguridad para generar condiciones que permitan mantener las actividades relacionadas con la exportación.
Ver esta publicación en Instagram
¿Qué ocurrió con la lechuga mexicana?
Otro episodio involucró a la lechuga producida en México, después de que fuera señalada como posible origen de casos de ciclosporiasis registrados en Estados Unidos.
La enfermedad es provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis y puede ocasionar síntomas gastrointestinales, principalmente diarrea.
Sin embargo, a diferencia del caso de los jalapeños, no se encontró evidencia que permitiera confirmar que la lechuga mexicana fuera responsable del brote, por lo que no se estableció una relación concluyente entre el producto y los contagios.
NOTA RELACIONADA: Diarrea explosiva en México: Salud confirma 33 casos por ciclosporiasis
También se han registrado casos de la enfermedad en México, pero hasta el momento no se ha establecido una conexión entre ambos brotes.
Productos mexicanos, un mercado clave para Estados Unidos
Los episodios relacionados con lechuga, aguacate y jalapeños han tenido orígenes diferentes, por lo que no representan una alerta general sobre los alimentos producidos en México.
Mientras algunos casos responden a investigaciones sanitarias, otros están relacionados con las condiciones necesarias para realizar inspecciones y mantener las exportaciones.
Sin embargo, cualquier alerta, retiro preventivo o interrupción en las importaciones puede tener repercusiones para productores y distribuidores mexicanos debido a la importancia del mercado estadounidense para el sector agroalimentario nacional.