La semana comenzó con la confirmación de las fuerzas políticas de oposición en el Estado: rechazo total al proyecto estatal para la construcción de infraestructura que permita resolver la crisis del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Sin embargo, ayer el gobernador Pablo Lemus avanzó un tramo importante en una negociación que puede resolver de fondo la confrontación política: se reunió con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y aseguró después que está casi concretada la negociación presupuestal.
Desde mediados de julio, el mandatario jalisciense había manejado una cifra multimillonaria que se requiere para una treintena de obras que resuelvan en los siguientes tres a cinco años los problemas más graves que han provocado la crisis de abasto y calidad del agua que debe distribuir el SIAPA.
Con la negociación de ayer, puede destrabarse un paquete que complete 15 mil millones de pesos, según informó el mismo.
Es un avance fundamental y de concretarse, uno de los mayores logros para el trayecto final del año, que cerrará sin duda con dos temas dominantes en la agenda: la discusión del Presupuesto de Egresos 2027 para el Estado y el inicio formal de las actividades político electorales para la elección del año entrante.
El abordaje en la crisis del agua recorre una ruta que será muy dilatada. Apenas ayer el director del SIAPA, Ismael Jáuregui, se reunió con tres de los presidentes municipales metropolitanos: Verónica Delgadillo, de Guadalajara; Juan José Frangie, de Zapopan, y Quirino Velázquez, de Tlajomulco. Quedan pendientes las negociaciones con los alcaldes Laura Imelda Pérez, de Tlaquepaque, y Sergio Chávez, de Tonalá, quien por cierto, ha insistió en su postura de moderación y acuerdo, junto con un llamado constante para evitar la polarización y la politización del tema… lástima que no es escuchado entre sus compañeros de Morena.
Ismael Jáuregui está entregado a la tarea de negociación: el Gobierno del Estado admite una deuda de 207 millones de pesos, pero propone pagarla en tres años. El titular del SIAPA debe pedir que eso se acelere, sobre todo si se considera que con la aplicación de descuentos en colonias por el agua sucia, el organismo operador del agua dejará de percibir 140 millones de pesos por mes.
Con los municipios, las deudas son multimillonarias también y se registran adeudos desde la década de los años 90 del siglo pasado, aunque el SIAPA sólo puede comprobar documentalmente, deudas que se arrastran del año 2006. Pero como dice el refrán, “de lo perdido, lo encontrado”. Al SIAPA le urge capitalizarse.
En ese contexto, que el gobernador Lemus Navarro pueda evitar el conflicto político con los partidos de oposición representados en el Congreso estatal, es un gran paso en beneficio de los habitantes de la ciudad, que reclaman sobre todo, agua de calidad saliendo de los grifos.