Al más puro estilo de los regímenes fascistas de la historia, el gobierno de Morena presentó en las mañaneras del Palacio Nacional, el listado de sus mayores críticos y detractores. Por supuesto que la lista incluye a políticos de la oposición y líderes de opinión de distintos medios de comunicación que no se han entregado al poder. Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, es quien encabeza la relación presentada por la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República.
¿Cómo se llega a algo como esto? Cuando imaginamos una democracia no pensamos en un gobierno que exhibe listas y nombres de sus ciudadanos críticos, esto viene cuando pensamos en una dictadura. Ahora, si nos basamos en aquello que tanto presumen los gobiernos de Morena, acerca de la aprobación de sus gobernantes, resultaría incongruente que el 80, 70, 60 por ciento de aprobación se traduzca en mano dura contra esas “minorías” quienes opinamos distinto.
Analizando las listas presentadas por Luisa María Alcalde, hay algo que me llama la atención, si bien aparecen los dirigentes nacionales del PRI y el PAN, Alejandro Moreno y Jorge Romero, la ausencia del dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, deja ver que este personaje y su partido no incomodan a Morena al grado de señalarlos, a pesar de ser un cobarde señalamiento. Y es que si recordamos todas aquellas votaciones en el Congreso de la Unión, en la que naranjas y guindas han sido uno mismo, podemos encontrar las razones del cariño, y del porqué Máynez es el consentido de Morena.
Ustedes que han llegado hasta este punto del texto, podrán hacer memoria, y con un gran esfuerzo mental, no podrán recordar ni un solo momento en el que algún gobierno del PRI o de los dos sexenios del PAN, se hubiese presentado un listado de personas no afines al poder, y vaya que los había; entonces la pregunta aquí es ¿en dónde sustenta Morena su ejercicio de gobierno?
A la par de este acontecimiento ocurre otro asunto vinculado al gobierno morenista, el reciente retiro de la visa estadounidense a Andy López Beltrán, dado a conocer por él mismo en una ridícula carta dirigida al presidente Donald Trump desde Teapa, Tabasco, donde acusa a Marco Rubio y Christopher Landau, al que llama “el quita visa” por haber ordenado quitarle el permiso para ingresar a los Estados Unidos de América, sin embargo señaló que no desea visitar aquél país “en estos tiempos decadentes y lamentables”. Aunque parezca comedia, fueron sus palabras.
Ante este caso, la embajada estadounidense en México respondió que Estados Unidos cancela cualquier visa cuando existen razones para hacerlo, sea quien sea a quien se le retire. En el trasfondo político, son perfiles morenistas y aliados los que han sufrido el retiro del visado, y las acusaciones o señalamientos sobre sus vínculos con la criminalidad parecen razones suficientes para ello.
Al final del día, un listado desde el Palacio Nacional enciende las alertas sobre el camino que anda el país, pero no dobla a quienes tenemos la convicción que el presente no ha sido mejor que el pasado. La diferencia del listado de Estados Unidos, es que advierte sobre quiénes gobiernan México y les cierra las puertas de entrada a su nación.