La visa que el Departamento de Estado de los Estados Unidos le canceló a Andy López Beltrán es de un tamaño gigante. No se puede entender de otra manera la sobrerreacción que han tenido desde la presidenta Claudia Sheinbaum hasta lo militantes de Morena en todos los rincones del país. Reaccionaron con un tremendismo mayor al que se manifestó cuando solicitaron la extradición del gobernador Rubén Rocha Moya para ser enjuiciado por nexos con el crimen organizado.
El dilema permanente en la “cuarta transformación” ha sido, desde 2018 cuando llegó al poder, la contradicción entre lo que son y lo que dicen ser. Pero quien se atrevió a llamar las cosas por su nombre fue el secretario del gobierno de Tabasco, Ramiro López Obrador, hermano del expresidente Andrés Manuel: “Realmente al que quieren no es al chico, sino al grande”.
La patética carta de Andy López al presidente Donald Trump no explica tanto las cosas como la frase de su tío Ramiro López Obrador, quien toma como un hecho normal que el hijo del expresidente recorra poblaciones por Tabasco para “fortalecer la transformación”, cuando lo que abiertamente pretende es ser diputado federal en el Distrito 6 de esa Entidad… aunque sea delito hacer campaña antes de que lo permitan el Instituto Nacional Electoral (INE), pero no se hace absolutamente nada para reconocerlo, impedirlo o sancionarlo.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó el tema de la cancelación de la visa de López Beltrán en su rueda de prensa mañanera del viernes 14 de agosto y aseguró que se trata de un acto político de injerencia (¡!); después, en gira de trabajo en Tamaulipas, junto al gobernador Américo Villarreal (otro de los sospechosos de estar relacionado con la delincuencia organizada), insistió en el asunto de la visa y comentó que “nadie es menos” en valor y dignidad, por no tener una visa para ir a Estados Unidos. Naturalmente, Villarreal avaló la postura que lo favorece.
La supuesta causa de defensa de Andy López llegó a extremos absurdos: el sábado 15 de agosto, en el Parque Luis Quintanar en nuestra ciudad, un grupo de morenistas encabezados por personajes como el alcalde Sergio Chávez, de Tonalá, y diputados federales como Merilyn Gómez Pozos y Alberto Maldonado Chavarín, realizaron una “asamblea” que todo el mundo sabe, es una respuesta al control que ejerce en el Comité Estatal de Morena el senador Carlos Lomelí Bolaños, pero como quieren hablar de la lucha interna por las candidaturas en el proceso electoral 2027, argumentaron que la asamblea servía para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbaum en la defensa de la soberanía nacional… ¡por el retiro de la visa de Andy López!
Que el gobierno de Donald Trump le haya retirado la visa al hijo de Andrés Manuel López Obrador es una medida política, sin duda, pero en el marco de sus facultades. La visa de Andy no era otra cosa que un permiso para ingresar a territorio de Estados Unidos, donde como es públicamente conocido, tiene negocios millonarios (con prestanombres) y donde se ha dado una vida de abundancia totalmente contraria a la historia de la “austeridad republicana”. El Departamento de Estado no cometió ningún abuso contra Andy, que además, no quiere ya viajar a un país “decadente”, porque seguro se quedará en Tabasco a dignificar la vida de las personas a las que pedirá el voto.
El tema parece tan trillado que sorprende, hay que subrayarlo, la defensa del hijo de López Obrador, cuando lo que debería hacerse es una investigación desde la Fiscalía General de la República al menos para negar que, como se ha insistido, está involucrado en enriquecimiento, conflictos de interés y posibles contubernios.