El Departamento de Seguridad Nacional planea construir barreras para vehículos, caminos de patrullaje, e instalar iluminación y tecnología de detección en todo el parque, conocido por sus vistas espectaculares y su rica biodiversidad

El gobierno de Donald Trump pausó el lunes la construcción de un megaproyecto de ingeniería de 1.700 millones de dólares en el Parque Nacional Big Bend, en Texas, frontera con México, ante la férrea oposición bipartidista.
El Departamento de Seguridad Nacional planea construir barreras para vehículos, caminos de patrullaje, e instalar iluminación y tecnología de detección en todo el parque, conocido por sus vistas espectaculares y su rica biodiversidad, que incluye cientos de especies de aves, linces rojos y osos negros.
A principios de este mes, las excavadoras comenzaron las obras en las tierras públicas que combinan ecosistemas de desierto, río y montaña y que albergan el famoso Cañón de Santa Elena.
“Anoche ordené una pausa en toda actividad en ese parque, en lo que respecta a la construcción, hasta que pueda ir allí y hacer una evaluación personal”, dijo el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, Rodney Scott, en un breve video publicado en X.
Agregó que hablaría con actores locales y que esta semana habría más noticias.
La administración había eximido el cumplimiento de decenas de leyes ambientales para dar luz verde al proyecto, parte del impulso más amplio de Trump para construir un inmenso muro fronterizo con México.