Consumo y consumismo no es lo mismo. El consumo es indispensable para satisfacer necesidades además de sostener la actividad económica. El consumismo, en cambio, es la compra innecesaria y la sustitución de bienes que todavía son funcionales, así como la adquisición de productos que terminan siendo poco utilizados o que se descartan prematuramente.
El consumismo es desperdicio, especialmente cuando el consumo deja de responder a necesidades reales y genera sobreconsumo, subutilización y descarte prematuro de recursos, porque para la fabricación de estos productos se utilizaron recursos naturales: agua, electricidad, combustibles y materias primas, y al desecharse prematuramente se están desechando dichos recursos de forma indirecta.
El consumismo también implica un desperdicio financiero, un gasto innecesario de dinero, es decir, de ingresos e incluso de crédito mal utilizado, lo que reduce los recursos disponibles para el ahorro, la inversión, la educación, la vivienda y para enfrentar contingencias.
El consumismo es resultado de una combinación de factores económicos, empresariales, tecnológicos, sociales y psicológicos, que incentivan a comprar más de lo necesario.
Entre las causas podemos mencionar:
Este consumismo genera basura, empaques, residuos electrónicos, emisiones y costos públicos de recolección, tratamiento y disposición final, lo que se traduce en un impacto ambiental que se relaciona directamente con el calentamiento global, la deforestación, contaminación y extinción de especies vegetales y animales.
De acuerdo con Fashion Network, México desperdicia más de 200 toneladas de ropa al año. Se estima que cada año se compran más de mil 700 toneladas de ropa para el regreso a clases y más de 270 caen en desuso al inicio de cada curso escolar.
Según cifras de la Fundación Ellen McArthur, cada segundo un camión lleno de textiles es tirado a la basura, y la industria de la moda es responsable del desperdicio de 92 millones de toneladas al año.
Otros estudios estiman que el 70% de los zapatos terminan en vertederos y una mínima parte se recicla.
Según el Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas, se generan cerca de 50 millones de toneladas de desechos electrónicos al año, y la mayoría no pasan por el sistema de reciclaje óptimo para el medio ambiente.
Los efectos del consumismo se relacionan con problemas económicos en los hogares, comportamientos financieros adversos, creciente endeudamiento, falta de ahorro e inversión, además de estrés y problemas familiares.
De acuerdo con el informe del Global Resources Outlook de 2024, estamos utilizando una mayor cantidad de recursos naturales sin incrementar en la misma proporción el bienestar social.
Nuestro modelo económico actual exige extraer cada vez más recursos naturales a un planeta físicamente limitado, pero para garantizar su sostenibilidad y sustentabilidad y generar más bienestar social, es indispensable: reciclar, reutilizar, reparar, recuperar componentes y disminuir el uso de recursos, utilizar los productos el mayor tiempo posible, además de tener un modelo de economía circular, que implica consumir mejor y desperdiciar menos.