La empresa ha negado todas las acusaciones e insiste en que colaboró con padres, expertos y autoridades

Meta volvió adictos a los menores de edad y se aprovechó de ellos, sostuvo este martes una fiscal de California en el comienzo de un juicio contra el gigante de redes sociales, acusado de programar deliberadamente Instagram y Facebook con ese objetivo.
Ante un tribunal federal en Oakland, una coalición de estados exige a Meta que pague 200.000 millones de dólares en multas por utilizar tecnología diseñada específicamente para fomentar la adicción entre adolescentes, en un símil de lo que ocurrió hace tres décadas con las empresas tabacaleras.
“El modelo de negocio de Meta se puede resumir en cuatro pasos sencillos: enganchar a los usuarios, retenerlos el mayor tiempo posible, recolectar sus datos y luego ocultar la verdad al público”, declaró ante el tribunal la fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, en sus argumentos iniciales.
Meta “se aprovechó del funcionamiento del cerebro de los menores”, afirmó la fiscal.
La empresa ha negado todas las acusaciones e insiste en que colaboró con padres, expertos y autoridades para incorporar medidas de protección para los niños y adolescentes.
Meta sabía que algunos de sus usuarios se vieron perjudicados por Facebook e Instagram, pero la empresa trató de reducir esos riesgos y mejorar la experiencia, argumentó el abogado de la compañía durante el juicio.
“No cabe duda de que Meta ha reconocido que las personas pueden tener dificultades con su uso de las redes sociales y ha tratado de desarrollar herramientas para ayudarlas”, dijo el abogado Paul Schmidt.