El escandaloso caso de la visa cancelada de Andy López Beltrán llega a un callejón sin salida… para la justicia mexicana. Tras la agitación provocada por un hecho que se ha convertido en una cruzada nacional para Morena, la Fiscalía General de la República (FGR) desmintió ayer que exista una investigación o una carpeta abierta, o siguiera una indagatoria que involucre al hijo del expresidente López Obrador. Es, en la práctica, un intocable.
Andy López ha sido, desde el viernes 14 de agosto, una causa de lucha política para la presidencia de la república, para la dirigencia nacional de Morena y para dirigentes estatales del partido en decenas de estados del país.
Pero desde que se conoció, porque publicó su carta a Donald Trump, que le habían retirado la visa, una pregunta quedaba en el aire sin respuesta: ¿Por qué no investigan a López Beltrán las autoridades mexicanas y deslindan definitivamente si tiene o no algún problema legal por conflictos de interés, uso indebido de recursos públicos, tráfico de influencias o nexos con el huachicol fiscal?
En las fuerzas políticas de oposición pasaron de las ofensas altisonantes de Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, el presidente nacional del PRI, al planteamiento serio del Partido Acción Nacional (PAN), que sí solicitó esa investigación formal por parte de la FGR.
Se afirmó incluso que la declaración de testigos involucrados en la trama del huachicol fiscal, mencionaron a Andy López como uno de los involucrados; en las redes sociales estallaron también incontables historias que lo involucran en actividades ilícitas y de enriquecimiento al amparo del poder.
Pero finalmente la Fiscalía General subrayó que no hay ni testimonios, ni denuncias, ni investigaciones.
Queda entonces la evidencia de la reacción presidencial, de la defensa hecha por Claudia Sheinbaum Pardo desde su rueda de prensa mañanera y su discurso posterior en una gira de trabajo en Tamaulipas.
El golpe está dado. El gobierno estadounidense hizo tambalear al partido político en el poder y probablemente, si no existe ninguna causa judicial y no se atreverán a ir directamente contra el hijo del expresidente López Obrador, sólo resta por ver si el impacto mediático se convierte en un resultado electoral el 6 de junio de 2027.
Porque lo más probable es que Morena no le quite la candidatura a diputado federal y también, lo más probable es que gane la elección porque ya está haciendo campaña desde ahora, a pesar de la prohibición legal. Sólo en las urnas se puede escribir una historia diferente para Andy López.