Mucho se habla de la decisión de Armando “La Hormiga” Gonzáles, de emigrar a la liga de Grecia. ¿Es la mejor decisión? ¿Qué tanto le ayudará en su crecimiento futbolístico? ¿Qué por qué no esperarse a otra oferta?
La realidad es que todo jugador tiene metas en esta profesión, y una de ellas es jugar en el extranjero, demostrar de lo que está hecho, salir de su “zona de confort” y asumir un nuevo reto para su vida. Armando tiene hoy esa oportunidad, la de demostrar –sobre todo a él mismo– que cuenta con la calidad y aptitudes para poder jugar fuera de México.
Olympiacos es un equipo que podría ayudar mucho al jugador; han estado ahí delanteros mexicanos como Nery Castillo, que ganó varios títulos con el equipo griego, y Alan Pulido.
Claro que jugar en ligas top es un sueño, pero también está el tomar el riesgo. Si se le presentó es porque algo tiene que, para ellos, es importante y también que puede aportar al equipo.
Armando es un goleador, aunque recientemente está pasando por una “sequía” pero es joven, es parte del futbol tener esos bajones de nivel. La idea es que no se estanque ahí, que siga trabajando y entrenando para que regrese esa versión que lo convirtió en campeón de goleo. Hoy, la afición rojiblanca va a extrañar al futbolista que siempre atendía a las personas, las que lo esperaban a las afueras de Verde Valle.
Algunos tuvieron la oportunidad de despedirse, de tomarse la foto y pedirle el autógrafo, de abrazarlo, de regalarle palabras de aliento; todos con una misma idea, desearle que “la rompa” en la Liga de Grecia. Ahí va un joven de 23 años con un sueño europeo cargado de metas e ilusiones…
“Hormigol”, así le dice la afición a un jugador que se ganó el cariño y el respeto de la afición del equipo más popular de México, las Chivas del Guadalajara.