Durante una transmisión en vivo junto a los influencers Willito y Lonche, Coronel recordó que conoció a Guzmán Loera en una fiesta cuando ella tenía 17 años.

Emma Coronel volvió a hablar sobre los primeros años de su relación con Joaquín “El Chapo” Guzmán y compartió detalles poco conocidos sobre el encuentro que, según su propio relato, marcó el inicio de su historia con el exlíder del Cártel de Sinaloa.

Durante una transmisión en vivo junto a los influencers Willito y Lonche, Coronel recordó que conoció a Guzmán Loera en una fiesta cuando ella tenía 17 años. De acuerdo con su versión, ambos intercambiaron miradas mientras ella se encontraba bailando con un amigo, aunque aseguró que él interpretó aquella escena de una manera distinta.

Coronel explicó que estaba riendo mientras bailaba con un amigo gay y que, al coincidir su mirada con la de Guzmán, este creyó que la sonrisa estaba dirigida hacia él. “Él piensa que yo le sonreí a él, piensa que le coqueteé, pero no”, relató. Pese a saber que se trató de una confusión, aseguró que nunca se lo aclaró.
Después de aquel momento, Guzmán se acercó para invitarla a bailar. Según el relato de Coronel, lo hizo preguntándole primero si podía acompañarla en la pista, un gesto que ella describió como respetuoso.
La conversación inicial también quedó marcada por una pregunta relacionada con la cocina. Coronel ha contado anteriormente que Guzmán quiso saber si sabía preparar enchiladas. Aunque en ese momento no conocía la receta, reconoció que respondió afirmativamente.
La relación avanzó y, aproximadamente un año después de conocerse, ambos contrajeron matrimonio. Coronel sostuvo que la ceremonia fue privada y de carácter familiar, realizada en La Angostura, y rechazó versiones que describían una celebración ostentosa con agrupaciones musicales o la presencia de otros integrantes del crimen organizado.
“Nos casamos en mi casa en privado”, explicó durante la transmisión, al señalar que algunas versiones difundidas posteriormente sobre la boda no correspondían con lo que, según ella, ocurrió.

De aquella relación nacieron sus hijas Emali Guadalupe y María Joaquina, a quienes Coronel ha descrito como uno de los mayores regalos que recibió durante su matrimonio.
Al recordar aquella etapa de su vida, también habló de los detalles que Guzmán Loera tenía con ella. Entre sus recuerdos mencionó los arreglos florales que recibía con frecuencia y que, según contó, llegaban como muestras de afecto ante distintas circunstancias.