Desvalorizar el sentido de la más reciente visita de nuestra presidenta a Jalisco, por querer meter con calzador otro tipo de problemas que a nivel estatal se desatendieron por décadas, implica desvalorizar el heroico papel de nuestras Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional en la ardua labor de pacificar nuestro Estado y llevarlo a una reducción drástica en la incidencia delictiva.
La presidenta de la república, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, estuvo por sexta ocasión de visita en Jalisco, esta vez para la Ceremonia de Clausura y Apertura de Cursos del Sistema Educativo Militar 2026, en las instalaciones del Colegio del Aire de la XV Zona Militar. Mientras la presidenta resaltaba en su discurso el papel de las Fuerzas Armadas mexicanas en las gestas heroicas del pasado, mientras nos recordaba la lealtad de estas Fuerzas Armadas a la Patria, a la Constitución, a la Bandera, a la soberanía y al pueblo de México, reflejada cuando nos protegen apoyando a la seguridad pública o ante desastres naturales. La mayoría de medios convencionales se quiso centrar en una ficticia pugna entre la presidenta y el gobernador por el tema del agua potable en Jalisco.
No es que el problema del agua no sea importante, a tal punto lo es que la presidenta ha hablado de ello en reiteradas ocasiones, incluso recordándole al gobierno estatal que debe asumir su responsabilidad sobre la crisis, como sí la está asumiendo el gobierno federal. Pero al centrarnos en ello, que ni siquiera se habló públicamente en esta ocasión, dejamos de lado el reconocimiento que debemos dar a nuestras Fuerzas Armadas y a la Guardia Nacional por el gran esfuerzo que han realizado para combatir la violencia e inseguridad heredada por la inacción de gobiernos anteriores.
Jalisco salió de los 10 primeros lugares en homicidios dolosos a nivel federal, con una reducción histórica de más del 41% en el promedio diario de este grave delito durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025, el décimo Estado con la mayor disminución de homicidios dolosos en lo que va del año.
A esto se suman también los múltiples operativos para detener a personajes clave de las organizaciones criminales que operan en Jalisco, así como el desmantelamiento gradual y sistemático de estos grupos generadores de violencia, más los decomisos, tanto de armas como de drogas, que se realizan prácticamente todos los días.
¿En serio, todos estos logros no merecían ser destacados por la prensa en un evento en donde estaban presentes las máximas autoridades militares y se rendía homenaje a las y los jóvenes de las Fuerzas Armadas que serán la siguiente generación de protectores de la Patria y Jalisco? Pues no, en esta ocasión se prefirió el rumor sobre la valorización del trabajo que realizan quienes, poco a poco, comienzan a hacer de nuestro Estado un lugar más seguro.
Nosotros valoramos y tenemos claro el esfuerzo heroico de las fuerzas federales en la pacificación de nuestro Estado y nuestro país. Por ello, en esta visita de la presidenta de la república junto a los altos mandos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, a mí sólo me nace decir un: ¡Gracias! ¡Muchas gracias por su lealtad, entrega, esfuerzo y dedicación! Su sacrificio no ha sido en vano, hay un pueblo que les reconoce y agradece profundamente su servicio.