Los periodistas dedicados a los grandes artículos de investigación siempre repiten la misma idea: para llegar a la verdad hay que seguir el rumbo del dinero. Este gobierno de Morena y el anterior, han hecho evidente esta verdad. Sus obras y también sus omisiones han resultado en pérdidas billonarias para el país; basta con mencionar algunas para conocer una verdad ineludible: Morena es una máquina hípereficiente para desaparecer el dinero de las y los mexicanos.
La obra emblemática de Andrés Manuel López Obrador, el Tren Maya, que significó además la devastación de la selva del Sureste mexicano, opera en número rojos. Hasta junio del 2026 acumulaba 14 mil 104 millones de pesos en gastos y pérdidas, mientras que únicamente había obtenido mil 60 millones de pesos en ingresos por venta de boletos y otros servicios, por lo que su permanencia está sujeta a subsidios públicos año con año.
A casi tres años del resurgimiento de la extinta Mexicana de Aviación, la participación de la aerolínea en el mercado aéreo nacional es de apenas el 1% en comparación con las aerolíneas comerciales del país, frente a los 38 mil millones de pesos que ha costado el capricho al erario. Analistas advierten que a finales del año las pérdidas económicas sean de 600 a 900 millones de pesos; y se estima que sus pérdidas diarias ascienden a 2.5 millones de pesos.
Por otro lado, la empresa Litio MX, nacida tras el rechazo de la reforma eléctrica, reporta cero proyectos de exploración y explotación de este mineral, que además pareciera tener el tiempo contado, pues vienen nuevas tecnologías como las baterías de sodio que ya se desarrollan en China; sin embargo, la paraestatal, pese a no haber extraído aún ni un gramo de litio, ha gastado 40 millones de pesos en nóminas para su personal.
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, mejor conocido como AIFA, después de cuatro años de operaciones, continúa dependiendo de subsidios federales para mantener su viabilidad. Con todo y el desarrollo de la Copa Mundial de Futbol en México, este aeropuerto movilizó a 3.4 millones de pasajeros a lo largo de 6 meses, cuando la meta establecida había sido de 8.3 millones. Además, esta obra se prometió con un costo de 75 mil millones de pesos, pero su costo final fue de 115 mil millones, sin contar los costos emanados de la cancelación del Aeropuerto de Texcoco.
Y una de las joyas de la corona, la refinería de Dos Bocas, prometida en 8 mil millones de dólares, acumula al momento un costo de más de 21 mil millones de dólares, y alcanza apenas un ritmo de operación del 41% de su capacidad, y múltiples accidentes como incendios y explosiones en su haber.
Toda esta información puede consultarse en las publicaciones del periódico El Universal en su serie de artículos titulados Mega Obras Bajo la Lupa, a las que doy crédito.
Por último, el que es hasta hoy el mayor escándalo de corrupción en la historia de este país: el huachicol fiscal, que representa un daño al erario de hasta 600 mil millones de pesos por evasión de impuestos, robo y contrabando de combustibles, durante ambos sexenios, y en el que múltiples figuras y funcionarios de Morena han resultado involucrados. Este es el dinero que no regresa bajo los gobiernos morenistas.