Año tras año se emite la convocatoria para ingresar al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII). Para quienes no están familiarizados con el mundo académico, quizá estas siglas no digan demasiado; sin embargo, detrás de ellas existe uno de los mecanismos más importantes que tiene México para reconocer a quienes se dedican a generar conocimiento.
El SNII reúne a personas que, además de desempeñarse en muchos casos como docentes, realizan investigación científica, humanística, tecnológica y de innovación. Para ingresar o permanecer no basta con tener un título universitario o un doctorado. Es necesario demostrar, mediante un proceso riguroso de evaluación, una trayectoria, productividad y aportaciones relevantes al conocimiento. Es decir, pertenecer al SNII significa ser reconocido por pares académicos como integrante de la comunidad científica del país.
Al cierre de 2025, el SNII contó con 44,794 integrantes. Esta cifra nos permite dimensionar que quienes alcanzan esta distinción siguen representando un grupo reducido frente al tamaño de la población de México, que supera los 126 millones de habitantes, de acuerdo con el INEGI (2020). Entiéndase, los integrantes del SNII representan apenas el 0.035% de la población del país y, al compararlo con el universo de docentes de educación superior en México, representan aproximadamente el 7.49%. Por ello, pertenecer al SNII no debería entenderse como un reconocimiento más dentro de una trayectoria profesional, sino como el resultado de años de preparación, investigación y trabajo académico que han tenido que ser acreditados mediante un proceso de evaluación.
En Jalisco, al cierre de 2025, el SNII reporta 2,740 integrantes, aproximadamente 6.11% del total nacional. De ellos, 2,113 están adscritos a la Universidad de Guadalajara, es decir, 77.11% de los integrantes del SNII en nuestra Entidad. La UdeG se encuentra además entre las instituciones del país con mayor número de investigadores reconocidos por el sistema, solamente por debajo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que concentra 5,791.
Estos datos también permiten dimensionar el peso que tienen las universidades públicas en la generación de conocimiento en México. Detrás de cada investigador reconocido por el SNII existe una trayectoria que no se construye de un día para otro: años de estudio, formación de posgrado, investigación, publicación de resultados, dirección de tesis y participación en proyectos académicos. Y detrás de todo ello existen también estudiantes que se están formando y que, en muchos casos, serán quienes continúen con esta tarea. Por ello, cuando hablamos de fortalecer la ciencia y la investigación, no deberíamos reducir la discusión únicamente a cuánto dinero se destina a las universidades; también debemos preguntarnos qué capacidades científicas estamos construyendo como país y qué estamos haciendo para conservarlas y fortalecerlas.
Ahora bien, ¿por qué debería importarnos que una persona pertenezca al SNII? El verdadero valor no está solamente en el reconocimiento que recibe el investigador, sino en lo que existe detrás de él. Una investigación puede generar una nueva tecnología, una innovación, una propuesta para resolver un problema social, aportar elementos para mejorar una política pública o producir conocimiento que permita comprender mejor nuestra realidad.
Desde nuestra perspectiva, reconocer a quienes pertenecen al SNII no significa hablar de una élite alejada de la sociedad. Significa reconocer que el conocimiento también es una forma de construir país. Cada investigador representa años de trabajo, pero también una parte de las capacidades científicas que México necesita para enfrentar sus propios problemas. Por ello, no es cosa menor pertenecer al SNII. Detrás de esas siglas existen miles de personas que han decidido dedicar una parte importante de su vida a investigar, cuestionar lo que conocemos y generar nuevo conocimiento. Y esa tarea no solamente merece reconocimiento; merece también ser entendida, valorada y respaldada.
Mi reconocimiento y felicitación a todas las investigadoras e investigadores que en esta Convocatoria 2026 han obtenido o renovado su reconocimiento dentro del SNII. Detrás de cada nombre hay años de esfuerzo, disciplina y compromiso con la generación de conocimiento; enhorabuena por este merecido reconocimiento.