El senador dijo que espera que la Fiscalía General de la República (FGR) concluya y haga públicos los resultados de las indagatorias que mantiene abiertas.

En medio de los señalamientos que enfrenta desde Estados Unidos y de una investigación en curso por parte de autoridades mexicanas, el senador Enrique Inzunza Cázarez se reincorporó este lunes a sus actividades legislativas y rechazó las acusaciones que lo relacionan con actividades delictivas y con el narcotráfico.
Al hablar ante medios de comunicación, Inzunza Cázarez sostuvo que hasta ahora no se han presentado pruebas que acrediten los delitos que se le atribuyen y cuestionó que, después de cuatro meses, las autoridades estadounidenses no hayan demostrado su responsabilidad en los hechos señalados.
El senador dijo que espera que la Fiscalía General de la República (FGR) concluya y haga públicos los resultados de las indagatorias que mantiene abiertas. Explicó que la dependencia únicamente lo ha citado una vez, pero aseguró que acudirá nuevamente en caso de ser requerido.
También se refirió a las cinco cuentas bancarias que le fueron bloqueadas y afirmó que entre todas no acumulan más de un millón de pesos. Sobre sus ingresos, señaló que actualmente vive de la pensión que recibe como magistrado y de su remuneración como integrante del Senado.
Cuestionado directamente sobre si mantiene vínculos con grupos del crimen organizado, respondió de manera tajante que nunca ha pertenecido a actividades relacionadas con el narcotráfico y recurrió con ironía a los distintos cargos que ha ocupado para rechazar los señalamientos.
El legislador también negó haber sido relacionado por Ismael “El Mayo” Zambada con el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén. Ante esa versión, sostuvo que es falsa y retó a quien lo acusa a demostrar que su nombre aparece en la carta atribuida al capo.
En otro tema, Inzunza Cázarez habló sobre su relación política con Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa. Dijo que ha trabajado durante años con él y lo describió como una persona honesta y proba.
Su regreso al Senado ocurre además sin que forme parte de una bancada. El legislador explicó que su salida del grupo parlamentario de Morena fue una decisión personal y descartó haber recibido presiones para abandonar la fracción mayoritaria.
Aunque ya no pertenece al grupo parlamentario morenista, aseguró que mantiene sus convicciones y que continuará respaldando las iniciativas de la presidenta de la República, al considerar que coincide con los principios de la Cuarta Transformación.
Finalmente, negó que haya solicitado licencia para conservar el fuero y calificó esa versión como parte de una campaña de desprestigio. Defendió la figura del fuero como un mecanismo constitucional y reiteró que no tiene temor de enfrentar un eventual proceso judicial.