La presidenta Claudia Sheinbaum está por concluir su segundo año de gobierno con un porcentaje del 73% de aprobación ciudadana, según las mediciones de encuestadoras serias. Esto es fruto del trabajo que ha realizado y los logros alcanzados en favor de las y los mexicanos.
La gente, en su gran mayoría, respalda el trabajo de la doctora Sheinbaum porque, sin dejar de reconocer que aún hay desafíos que atender, se observan avances sustanciales en materia de seguridad, economía, salud, educación, obra pública, vivienda, infraestructura, ambiente, entre otros rubros importantes.
De lo anterior destaco algunos de ellos: En materia de seguridad, se ha logrado lo que pocos países del mundo han alcanzado en tan poco tiempo, avanzar en la pacificación del país con la disminución de los homicidios dolosos y los otros delitos de alto impacto en un porcentaje mayor a la mitad. También deben destacarse las más de 63 mil personas detenidas por generar violencia, la confiscación de más de 32 mil armas de fuego y 519 toneladas de drogas; la destrucción de más de 2 mil 725 laboratorios de producción de drogas. Todo esto gracias a la atención de las causas mediante la creación de oportunidades para las juventudes (245 mil nuevos lugares en universidades y 156 mil nuevos espacios en preparatorias, 500 mil jóvenes becados por el programa de capacitación laboral Construyendo el Futuro); a la consolidación de la Guardia Nacional que ya cuenta con 130 mil elementos y 590 cuarteles y 20 mil unidades terrestres distribuidas en todo el territorio nacional; a la coordinación entre las instituciones de seguridad y los distintos niveles de gobierno con la habilitación de las mesas nacionales, estatales y regionales de seguridad; y al fortalecimiento de las capacidades de inteligencia e investigación.
En el ámbito de la economía, México registra más crecimiento que Estados Unidos, su inflación es menor comparada con el país vecino, el peso se mantiene estable, la inversión extranjera directa es histórica, registra 35 mil millones de dólares y el salario se ha recuperado en un 154% real. Respecto de 2018, la tasa de desempleo es de menos del 3 por ciento, las exportaciones en el mes de julio alcanzaron 81 mil 400 millones de dólares, 44% más que en julio del año pasado.
En materia de salud se han construido 33 nuevos hospitales, 11 unidades de medicina familiar y 36 centros de salud y consultorios; se habilitaron 650 quirófanos modernos, se creó el programa Salud Casa por Casa con 20 mil profesionales de la salud, que han realizado 23 millones de visitas domiciliarias.
Por todo el trabajo realizado y por los logros obtenidos, hay confianza en la presidenta y un enorme respaldo popular. Pero la oposición no lo acepta, tan pronto concluyó el Segundo Informe se montaron en señalamientos carentes de verdad, como el afirmar que el gobierno de la doctora Sheinbaum es malo y los del PRI y el PAN fueron buenos. Habría que preguntarse entonces, ¿por qué el pueblo en su inmensa mayoría respalda a la presidenta y a Morena, mientras que el PRI y el PAN enfrentan el descrédito social? De ser ciertas las afirmaciones de los líderes priistas y panistas, ¿acaso a la población mexicana le gusta que la maltraten y le disgusta que la traten bien? ¡Por supuesto que no! Lo que ocurre es que las cúpulas del PRIAN no ven forma de regresar al poder para continuar haciendo lo que hicieron cuando gobernaron: el saqueo de las arcas públicas para beneficio personal, en detrimento de la inversión en bienes y servicios para las y los mexicanos. Esas cúpulas, como no quieren corregirse y cambiar para recuperar la confianza de la gente, esperan por último recurso retornar al poder a través de la mentira, el infundio, la tergiversación de la realidad. Por eso atacan tan rabiosamente. Por el contrario, las militancias de base de estos partidos sí reconocen el trabajo de nuestra presidenta: en suma, el 51% de las personas que militan en el PAN, en el PRI y en MC, aprueban su gestión de gobierno.
El pueblo no es tonto, tonto es el que piensa que el pueblo es tonto. Por ello las calumnias de la oposición no prosperan en la conciencia de la gente y los avances del gobierno de la presidenta de México hoy convencen no solo a la mayoría de la ciudadanía, sino también a la mayoría de la oposición.