El precio del huevo aumentó 7.92% durante agosto y comienza a impactar el bolsillo de las familias de Guadalajara. Jalisco aporta 51% de la producción nacional

El precio del huevo registró un importante incremento durante las últimas semanas, una situación que comienza a impactar el presupuesto de las familias de la Zona Metropolitana de Guadalajara, debido a que se mantiene como uno de los alimentos básicos y una de las fuentes de proteína más consumidas.
A nivel nacional, el precio del huevo aumentó 7.92% durante agosto en comparación con la segunda mitad de julio. Se trata del incremento más alto registrado para un periodo similar desde 2006, cuando el producto presentó un alza de 8.54%.
En Guadalajara, el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados reportó que el huevo blanco al menudeo se ubicó en 25 pesos por kilogramo en el Mercado de Abastos. Sin embargo, algunos consumidores señalaron que han llegado a pagar entre 30 y 32 pesos por una docena, dependiendo del establecimiento y la presentación.
Entre las posibles causas del aumento se encuentra un ajuste en los precios después de varios meses en los que los productores enfrentaron cotizaciones bajas. A esto se suma la demanda, ya que el huevo continúa siendo una de las proteínas animales más accesibles para las familias.
César de Anda, productor y expresidente de la Unión Nacional de Avicultores, explicó que el comportamiento actual corresponde a una normalización del mercado y descartó, por el momento, que se trate de un incremento desmedido.
Jalisco desempeña un papel fundamental en este mercado, al mantenerse como el principal productor de huevo del país. Actualmente, aporta alrededor del 51% de la producción nacional, seguido por Puebla, con 14%, y Sonora, con 8%.
La producción jalisciense se concentra principalmente en la región de Los Altos. Entre los municipios con mayor actividad se encuentran Tepatitlán de Morelos, San Juan de los Lagos, Acatic, Lagos de Moreno y Ojuelos de Jalisco.
A pesar del aumento, el huevo mantiene una fuerte presencia en la alimentación de los mexicanos. México registra un consumo promedio de 24.19 kilogramos por persona al año, equivalente a aproximadamente 410 piezas.
Los productores consideran que el mercado está regresando a su comportamiento habitual, aunque podrían presentarse nuevos ajustes en las próximas semanas. Al tratarse de un alimento básico, cualquier variación en su precio puede tener un efecto directo en el gasto de las familias.