El vestido negro que la princesa Diana lució en una gala en Londres en 1994, horas después de que su entonces esposo, el príncipe Carlos, reconociera públicamente haberle sido infiel, será subastado por Sotheby’s en diciembre.

La prenda, conocida popularmente como el “vestido de la venganza”, fue presentada al público el viernes en las salas de Sotheby’s en Londres como parte de una gira internacional previa a la subasta. El vestido no había sido exhibido públicamente desde el 29 de junio de 1994, cuando Diana lo utilizó para asistir a una gala en la Serpentine Gallery, en Londres.
Diseñado por la diseñadora griega Christina Stambolian, el vestido de seda negro tiene los hombros descubiertos y fue combinado por Diana con un collar de zafiros y diamantes, zapatos de tacón negros y esmalte de uñas rojo.

La aparición ocurrió el mismo día en que se transmitió una entrevista televisiva en la que Carlos, entonces príncipe de Gales y actualmente rey del Reino Unido, reconoció haber sido infiel durante su matrimonio con Diana. Las fotografías de la princesa durante la gala fueron publicadas ampliamente por la prensa británica e internacional.
Al día siguiente, el tabloide británico The Sun utilizó el titular “La venganza es chic”, expresión que contribuyó a popularizar el nombre con el que la prenda sería identificada posteriormente.

Morgane Halimi, directora global de bolsos y moda de Sotheby’s, señaló que Diana utilizaba la moda como una forma de expresión y consideró que aquella aparición representó un momento en el que la princesa buscó asumir el control de su propia imagen pública.
“Siempre utilizó la moda como forma de expresión, pero en esta ocasión fue una manera de comunicar su expresión personal”, afirmó Halimi.
El vestido será subastado por primera vez desde 1997, cuando Diana lo vendió junto con otras prendas para recaudar fondos destinados a organizaciones benéficas.
A casi tres décadas de su muerte, ocurrida en 1997, la prenda continúa asociada a uno de los episodios más documentados de la vida pública de la princesa y a la evolución de su imagen durante los últimos años de su matrimonio con Carlos.
La próxima subasta volverá a colocar el vestido en el mercado de piezas relacionadas con la familia real británica y permitirá conocer el valor que alcance una prenda considerada por Sotheby’s como parte destacada de la historia de la moda y de la cultura popular de los años noventa.