Un jurado de nueve mujeres y tres hombres no logró alcanzar el 4 de septiembre una decisión unánime, como exige la ley estadounidense

El abogado de Lindsay Clancy, una madre estadounidense acusada de asesinar a sus tres hijos, pidió el martes a un juez que su clienta sea absuelta, después de que el jurado no alcanzara un veredicto en el caso.
Clancy, de 36 años, no negó durante el juicio haber estrangulado a Cora, de cinco años; Dawson, de tres; y Callan, de ocho meses, pero sostuvo que sufría psicosis posparto, lo que, según su defensa, la eximiría de responsabilidad penal.
“¿Dónde están las pruebas de que ella hizo esto?”, se preguntó Kevin Reddington, abogado de Clancy, ante un tribunal de Massachusetts durante una audiencia para determinar si habrá nuevo juicio.
Reddington puso en duda las propias declaraciones de Clancy de que mató a sus hijos, lo que sería un cambio importante respecto a su línea de defensa basada en la salud mental.
Un jurado de nueve mujeres y tres hombres no logró alcanzar el 4 de septiembre una decisión unánime, como exige la ley estadounidense en los procesos penales, lo que llevó a declarar nulo el proceso.
Ahora, Reddington busca que el juez dicte un veredicto de no culpabilidad, lo que supondría desestimar el caso tras un mediático juicio. “Todo este caso se basa en conjeturas”, dijo.
La fiscal Jennifer Sprague rechazó la alegación de falta de pruebas como un “argumento ridículo”.
El juez William Sullivan aplazó la audiencia hasta el 2 de noviembre y planteó la posibilidad de fijar una nueva fecha para el juicio, dependiendo de lo que decida sobre el pedido de la defensa.