Un hospital de Japón realizó la primera cirugía del mundo con láminas de células madre de músculo cardíaco

Un hospital de Japón realizó la primera cirugía del mundo con láminas de células madre de músculo cardíaco disponibles comercialmente, después de que esta terapia recibiera una aprobación condicional por parte del gobierno japonés en marzo. La intervención se llevó a cabo el martes y representa el primer uso clínico de este tratamiento regenerativo.
Durante una operación de aproximadamente una hora, los médicos colocaron tres láminas de cardiomiocitos derivados de células iPS en el corazón de una mujer de unos 50 años que padece insuficiencia cardíaca grave. El procedimiento fue realizado por Yoshiki Sawa, quien dirige el Hospital Osaka Keisatsu y desarrolló esta tecnología junto con el científico japonés Shinya Yamanaka.
Las células iPS son células madre pluripotentes inducidas que tienen la capacidad de diferenciarse en distintos tipos de células del organismo. La terapia desarrollada por Sawa está destinada principalmente a pacientes con enfermedades cardíacas que ya agotaron otras opciones de tratamiento y busca mejorar la función del músculo cardíaco.

Antes de esta intervención, ocho pacientes con cardiopatía isquémica participaron en ensayos de la terapia. Según medios locales, todos registraron una reducción de sus síntomas y cuatro presentaron una mejora en su función cardíaca. La cardiopatía isquémica se produce por lesiones en el corazón relacionadas con el estrechamiento de las arterias.
“Esperamos que esto mejore la calidad de vida de la paciente”, declaró Sawa después de la operación. Su equipo considera que el tratamiento podría reducir los síntomas de la insuficiencia cardíaca, además de mejorar el funcionamiento del corazón y la tolerancia al esfuerzo de los pacientes que reciban la terapia.
El equipo médico planea realizar procedimientos similares en 75 pacientes entre ahora y 2033 para evaluar la eficacia y seguridad del tratamiento. La autorización plena se otorgaría una vez que se demuestren sus resultados en los próximos siete años. Japón también aprobó en marzo, de manera condicional, una terapia contra el Parkinson basada en el trasplante de células iPS al cerebro.