Donald Trump afirmó que Irán podría estar relacionado con el incidente ocurrido a bordo de un vuelo de entre Dubái y Tel Aviv, y advirtió que Teherán sería “golpeado muy duro”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán podría estar relacionado con el incidente ocurrido a bordo de un vuelo de Flydubai entre Dubái y Tel Aviv, y advirtió que Teherán sería “golpeado muy duro” si se confirma su responsabilidad. Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita iniciaron investigaciones sobre lo ocurrido.
De acuerdo con los primeros reportes, el copiloto habría atacado al capitán de la aeronave antes de que algunos pasajeros intervinieran y evitaran que el avión se estrellara. Las autoridades emiratíes investigan si el incidente tuvo alguna relación con el terrorismo, mientras el primer ministro de Israel afirmó que el copiloto había sido sometido a un supuesto “adoctrinamiento islamista radical”.
“Estamos trabajando en ello ahora mismo”, respondió Trump al ser cuestionado en la Casa Blanca sobre una posible participación iraní. El mandatario añadió que, si se confirma la responsabilidad de Irán, Estados Unidos respondería con fuerza. Arabia Saudita informó que el copiloto fue trasladado a Emiratos Árabes Unidos acompañado por un equipo de seguridad emiratí.

La advertencia de Trump ocurre mientras Estados Unidos refuerza su presencia militar en Medio Oriente. Según Axios, Washington desplegó sistemas adicionales de defensa antimisiles en Arabia Saudita y Catar para proteger instalaciones energéticas ante una posible represalia iraní.
Trump también volvió a referirse a las negociaciones estancadas con Irán. En declaraciones a la revista Time, señaló que era posible que Estados Unidos reanudara los bombardeos contra ese país después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, programadas para el 3 de noviembre.
El presidente estadounidense afirmó que los ataques contra Irán habían generado paz y sostuvo que considera difícil alcanzar una situación de paz con Teherán. Por su parte, Irán mantiene que conserva el control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, más de siete meses después de los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel.