Los demandantes afirman haber sufrido pérdidas de cientos de millones de dólares debido a incendios forestales, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos

La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó este lunes a las partes enfrentadas en un caso que podría determinar el destino de decenas de demandas climáticas contra las compañías petroleras por su papel en el calentamiento global y por haber ocultado los peligros de los combustibles fósiles.
Conocido como Suncor contra Boulder, el diferendo comenzó en 2018, cuando la ciudad y el condado de Boulder, Colorado, demandaron a ExxonMobil y a Suncor Energy, alegando que “causaron y contribuyeron de manera consciente a la alteración del clima” mientras “ocultaban y/o tergiversaban los peligros” de sus productos.
Suncor opera una refinería en Colorado, mientras que ExxonMobil mantiene estrechos vínculos con este estado de las Montañas Rocosas.
Los demandantes afirman haber sufrido pérdidas de cientos de millones de dólares debido a incendios forestales, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático vinculado a la quema de combustibles fósiles.
Kannon Shanmugam, en representación de las grandes petroleras, dijo a los jueces que el caso “implica un esfuerzo sin precedentes por usar el derecho estatal para regular una conducta de alcance global”.
Según la teoría de Boulder podrían “demandarme (…) por cargar combustible en el coche y, de ese modo, contribuir al cambio climático global”, argumentó.
Pero la jueza progresista Elena Kagan replicó, describiendo el caso como el “capítulo tres” en la historia de las demandas sobre responsabilidad corporativa. Los capítulos anteriores serían precisamente los litigios contra la industria tabacalera y contra las farmacéuticas que promovieron los opioides.
Esta es una de casi 40 demandas similares presentadas por ciudades, estados, pueblos indígenas y otras jurisdicciones locales, inspiradas en litigios exitosos contra grandes industrias.
Fuera del tribunal, activistas agitaban pancartas y denunciaban el aumento de los costos de las catástrofes climáticas, y pedían que las “grandes petroleras” rindan cuentas por sus “mentiras climáticas”.