En los últimos días, en el Centro Médico de Occidente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se han registrado seis muertes de bebés recién nacidos dentro del área de cuidados intensivos neonatales. El propio IMSS reconoció que durante el 2026 se detectaron y notificaron brotes de infecciones hospitalarias; aún así, seis vidas que apenas comenzaban, terminaron de forma dolorosa para sus familias.
Las bacterias detectadas en el Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico de Occidente fueron identificadas como Klebsiella Pneumoniae y Candida Albicans; la primera ocasiona padecimientos como neumonía, infecciones urinarias y sepsis, que es una reacción agresiva del cuerpo ante una bacteria, dañando los tejidos, falla orgánica y la muerte. La segunda es un hongo que habita en nuestro cuerpo, que en condiciones excesivas o en conjunto con otras bacterias, puede ocasionar infecciones en la piel, fiebre y síntomas relacionados con órganos afectados.
La pregunta que el IMSS debe responder entonces es, ¿por qué si se tenían detectados dichos microorganismos, seis familias perdieron a sus bebés recién nacidos en un lugar que, se supone, está diseñado para preservar la salud y la vida? Hasta el día de hoy no conocemos la cronología de las decisiones tomadas por el personal de salud y directivos del hospital.
Si bien Zoé Robledo, titular del IMSS, anunció una auditoría clínica colegiada independiente, el fortalecimiento de la investigación epidemiológica, un comando operativo nacional para la seguridad de los recién nacidos, además de la separación temporal del cargo del director del hospital y del responsable de terapia intensiva neonatal, todas estas son acciones que llegaron bastante tarde, y de nueva cuenta la ineptitud de Morena se traduce en muerte y dolor para las familias.
Sólo en 2024, los registros oficiales de la Comisión Nacional de Derechos Humanos arrojan que este organismo emitió 25 recomendaciones dirigidas al IMSS por casos de inadecuada atención y negligencia médica. El 24 de septiembre de 2026, la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Loreta Ortíz, expuso el caso de una mujer que acudió en dos ocasiones al IMSS y en ambas fue diagnosticada y tratada de manera incorrecta. Al acudir a un médico particular se determinó que necesitaba una cirugía urgente.
Las acciones anunciadas por Zoé Robledo pueden ser pertinentes siempre y cuando los resultados de las auditorías sean públicos y se determine una distinción entre algo que se pudo evitar y un riesgo omitido, sin embargo, es claro que hay un asunto todavía mayor detrás de la muerte de seis bebés. El IMSS ha caído en un deterioro constante desde la llegada de Morena: infraestructura sin mantenimiento, equipos médicos desactualizados, falta de personal médico y especialistas, desabasto de medicamentos y precariedad laboral; mientras tanto, son las y los derechohabientes quienes pagan las consecuencias.