Cuando ocasionalmente me han preguntado si tiene alguna utilidad leer el nuevo libro de Andrés Manuel López Obrador o alguno de los que antes publicó, mi respuesta es inmediata: No. Los juicios de López Obrador sobre la historia y el pasado de nuestro país no contribuyen a afianzar el conocimiento histórico de nuestra gran Nación, por el contrario, ha difundido posiciones personales que varios historiadores han descalificado por infundadas e inexactas. Lo que propongo es diferente: una lectura sobre esta nueva reaparición del personaje que insiste en haber iniciado una “cuarta transformación”.
López Obrador, que se había comprometido a un retiro total en su finca de Palenque para no involucrarse en la vida pública del país, reaparece cada que lo considera conveniente para sus intereses, y el pasado 30 de septiembre sus colaboradores grabaron un video de más de una hora para presentar un libro que decidió titular “Pueblo” y dedicárselo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Lo curioso de su regreso por medio de las redes sociales, es que lo hizo precisamente cuando en Morena habían terminado de elegir a sus “coordinadores”, que serán candidatas y candidatos a las 17 gubernaturas que se van a dirimir en las elecciones del año entrante, y como ya es conocido, desde Palacio Nacional se estableció línea para que fueran elegidos los cuadros políticos que son cercanos o aprobados por la presidenta Sheinbaum, mientras quedaron fuera de la carrera otros que han sido cercanos a López Obrador o sus aliados políticos, como el senador Adán Augusto López.
También es evidente que esta aparición ocurre cuando la presión pública compromete más la figura de su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, a quien el gobierno de los Estados Unidos le retiró la visa, al mismo tiempo que se investiga si el “hijo presidencial” está involucrado en actividades delictivas y en la red de huachicol fiscal. López Beltrán, de todos modos, ya se registró como aspirante a ser candidato a diputado federal en Tabasco, donde ha realizado desde hace varias semanas y contra las leyes electorales, una abierta campaña de proselitismo.
La reaparición de López Obrador, aunque parezca el anuncio de un libro, es en realidad el envío de un mensaje múltiple: a la presidenta Claudia Sheinbaum, que está arrebatándolo el poder a él y su grupo político; a las bases de Morena que simpatizan con él y en quienes se apoya para mantener su influencia en el partido y en varios espacios de gobierno; y a quienes han trabajado en las sombras con él, con sus hijos y con sus aliados, en la construcción de lo que aseguró que combatiría: la mafia del poder.
Los ciudadanos mexicanos se están enterando de lo que es en realidad la “transformación”. Debemos prepararnos para la elección del 6 de junio de 2027.