Christian Lindmeier, portavoz de la OMS, señaló que la evaluación inicial de riesgo considera que este es moderado a bajo para la región de Irkutsk, bajo para Rusia en general y muy bajo para la región europea de la organización

La peste neumónica, también conocida como peste pulmonar, es una infección grave que afecta los pulmones y es causada por la bacteria Yersinia pestis. Se considera la forma más grave de la peste y puede transmitirse directamente entre personas mediante gotículas respiratorias.

La infección puede adquirirse al inhalar partículas expulsadas por una persona o animal infectado, o desarrollarse como una complicación de otras formas de peste, como la peste bubónica o septicémica.
Los primeros síntomas suelen aparecer entre uno y cuatro días después de la exposición e incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, debilidad, dificultad para respirar, dolor en el pecho y tos, que en algunos casos puede producir secreciones con sangre.
La enfermedad puede evolucionar rápidamente y convertirse en una emergencia médica. Sin tratamiento oportuno puede provocar complicaciones graves y ser mortal, mientras que la administración temprana de antibióticos permite tratar la infección.
Entre las medidas de control se encuentran el aislamiento de las personas diagnosticadas, la atención médica inmediata y la vigilancia de quienes tuvieron contacto cercano con un paciente infectado. En determinados casos, los contactos pueden recibir antibióticos como medida preventiva.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que mantiene contacto con las autoridades rusas para verificar la muerte de una empleada de un instituto especializado en la lucha contra la peste, en la región siberiana de Irkutsk.
La fallecida fue identificada como Daria Shipilova, de 28 años, cuya muerte habría estado relacionada con un caso de peste neumónica. La información generó preocupación debido a las características de esta forma de la enfermedad, que puede transmitirse entre personas a través de gotículas respiratorias.
“Actualizaremos la evaluación a medida que recibamos más información”, señaló Lindmeier.
La OMS continúa recopilando información y verificando el caso con las autoridades sanitarias rusas antes de establecer una evaluación definitiva sobre la situación.
Hasta el momento, la OMS mantiene su evaluación de que el riesgo para Europa es “muy bajo”.