La segunda marcha por el agua limpia en Guadalajara tuvo que detenerse ante la presencia de grupos de personas encapuchadas que portaban bates, palos, martillos y otros objetos

La segunda marcha por el agua limpia en Guadalajara terminó con actos de violencia y daños en edificios públicos, luego de que grupos de personas encapuchadas lanzaran petardos y otros artefactos explosivos durante la movilización de este domingo. Miles de ciudadanos salieron a las calles para exigir agua potable de calidad y manifestar su inconformidad por los hechos registrados durante la primera protesta.
La movilización comenzó con la participación de familias, estudiantes y niños que se reunieron para reclamar soluciones ante los problemas en el suministro de agua. Además de exigir agua limpia para sus hogares, los asistentes expresaron su rechazo a la represión policial y pidieron justicia para las personas detenidas durante la primera manifestación.
Durante el recorrido, la marcha tuvo que detenerse después de avanzar unos metros, ante la presencia de grupos de personas encapuchadas que portaban bates, palos, martillos y otros objetos. Una de las portavoces de las organizaciones convocantes señaló que no existían condiciones para continuar con la movilización y acusó al gobierno estatal de permitir la presencia de grupos de choque para reprimir la protesta.

Ante esta situación, los propios manifestantes intentaron apartar a las personas encapuchadas y evitar que retiraran las vallas metálicas. También hicieron llamados a mantener el carácter pacífico de la movilización, aunque no consiguieron impedir que se lanzaran petardos y otros artefactos.
Al término de la marcha, el Palacio de Gobierno de Jalisco fue vandalizado con pintas en su exterior y el lanzamiento de bombas molotov hacia el interior del inmueble. Asimismo, se reportó un ataque con artefactos explosivos contra el acceso principal del Congreso del Estado, donde la puerta terminó incendiándose.
Hasta el momento de la información proporcionada, no se había confirmado oficialmente la identidad de las personas responsables de los ataques ni se contaba con un balance definitivo de los daños ocasionados. Tampoco se había difundido información confirmada sobre personas lesionadas.