El Gobierno de China criticó la decisión de Estados Unidos de prohibir el uso de los modelos de inteligencia artificial de la empresa DeepSeek en sus dependencias

El Gobierno de China criticó la decisión de Estados Unidos de prohibir el uso de los modelos de inteligencia artificial de la empresa DeepSeek en sus dependencias, así como de las herramientas desarrolladas por terceros con esa tecnología. La medida fue anunciada el lunes por el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense.
Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, rechazó la decisión durante una rueda de prensa celebrada este martes. La funcionaria señaló que su país se opone a la ampliación del concepto de seguridad nacional y al uso de este argumento en asuntos relacionados con la ciencia, la tecnología y el comercio.
La disposición del Departamento de Seguridad Nacional permite emitir instrucciones a las agencias civiles, aunque no tiene autoridad sobre las fuerzas armadas ni los servicios de inteligencia. En enero de 2025, la Marina estadounidense ya había prohibido el uso interno de DeepSeek. Estas medidas responden a las preocupaciones sobre posibles riesgos de seguridad informática asociados con los modelos desarrollados en China.

Las tensiones aumentaron después de que un documento publicado a comienzos de septiembre por la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras, la Agencia de Seguridad Nacional y el FBI acusara a empresas chinas de recurrir a la llamada destilación de inteligencia artificial. Esta técnica consiste en entrenar un modelo para que reproduzca los resultados de otro con mayores capacidades.
El documento señaló que DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI presuntamente utilizaron millones de intercambios para apropiarse de capacidades de modelos estadounidenses desarrollados por empresas como OpenAI, Anthropic, Google y xAI. Las acusaciones forman parte de la disputa tecnológica entre ambas potencias, que compiten por el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.
Pese a las diferencias, China y Estados Unidos acordaron en septiembre establecer un canal de comunicación para atender incidentes relacionados con esta tecnología. El tema podría retomarse durante la próxima reunión de los líderes de ambos países, prevista para el siguiente mes en Shenzhen, China.