ZAMORA, PRIMER CAMBIO EN EL GABINETE
El primer domingo que parecía concluir sin sobresaltos durante el mes de octubre –después de dos fines de semana manifestaciones que terminaron con hechos violentos–, cerró con una sorpresa que llegó directo del gobernador Pablo Lemus: aceptó la renuncia del secretario general de Gobierno, Salvador Zamora Zamora. En el anuncio, el gobernador del Estado indicó que quien ha sido secretario por casi dos años, deja el cargo para participar en las elecciones 2027; es sabido que Zamora tiene un grupo político con peso e influencia dentro de Movimiento Ciudadano (MC) y se extienda más allá de la demarcación de Tlajomulco de Zúñiga, donde fue alcalde durante seis años antes de integrarse al gabinete del segundo mandatario emanado de MC en Jalisco.
CARLOS ARIAS, NUEVO SECRETARIO
Si la salida de Salvador Zamora implicó sorpresa (aunque no fueron pocos los análisis que apuntaban al cambio imperativo de secretario general de Gobierno después de la manifestación del 11 de octubre fuera de Casa Jalisco), más sorprende quien lo sustituye en el cargo: Carlos Arias Madrid, quien se había desempeñado en los últimos meses en la Secretaría de la Hacienda Pública estatal. Arias Madrid, a quien se ubica en el círculo de mayor confianza del gobernador Pablo Lemus, tiene un alto perfil en el ámbito académico y como funcionario; se ha especializado en Derecho Electoral, Derecho Público y Derecho de la Empresa; ha tenido cargos como funcionario en el Senado de la república, en el Poder Judicial de Jalisco y en los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan. De acuerdo con lo descrito por el gobernador Lemus Navarro, el nuevo secretario cumplirá un par de tareas fundamentales que obligadamente, tienen relación con el proceso de elecciones: fortalecer la comunicación con los poderes y actores políticos del Estado, y generar enlace con los sectores económicos y sociales.
CRISIS EN EL INE… ¿TAMBIÉN EN EL IEPC?
Justo cuando el proceso electoral federal 2026-2027 entra en etapas de organización fundamentales para garantizar un correcto desempeño del Instituto Nacional Electoral (INE) en la organización de las elecciones que renovarán la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y centenares de alcaldías en todo el país, la presidenta Guadalupe Taddei presentó su renuncia tras una semana de escándalos por su relación con proveedores y exfuncionarios del INE, lo que reflejó no sólo conflictos de interés, sino también una posible red de corrupción y asignaciones presupuestales. La renuncia de Taddei enciende las alarmas no sólo para el proceso electoral, sino porque también se había dispuesto que el INE dictara a los institutos electorales de los estados las reglas de operación en contrataciones y asignación de contratos. El nuevo presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado (IEPC), Ernesto Santana, a quien se identificó en su momento como cercano a Guadalupe Taddei, debe “desmarcarse” muy bien de la crisis que le cae encima a las autoridades electorales del país.