Los Atlanta Hawks envían al base a la franquicia de la capital estadounidense a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert

El traspaso de Trae Young a los Washington Wizards se concreta y marca un cambio relevante en la Conferencia Este. Los Atlanta Hawks envían al base a la franquicia de la capital estadounidense a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert, en una operación ya confirmada entre ambas organizaciones.
Trae Young deja Atlanta tras ocho temporadas en las que se convierte en el principal referente ofensivo del equipo. Desde su llegada en el Draft de 2018, el base lidera a la franquicia en triples y asistencias, además de guiar a los Hawks a las Finales de la Conferencia Este en 2021. En su carrera en la NBA, Young registra promedios de 25.2 puntos y 9.8 asistencias por partido, con una selección al All-NBA en la temporada 2021-22 y cuatro participaciones en el All Star Game.
En la presente campaña, las lesiones limitan su actividad a 10 partidos. Primero sufre un esguince del ligamento colateral medial de la rodilla derecha y después queda fuera por una contusión en el cuádriceps derecho. Aun así, Atlanta define iniciar una nueva etapa deportiva y concreta su salida como parte de ese proceso.

Washington recibe a un base con capacidad de dirección y producción ofensiva para acompañar a su núcleo joven. El equipo integra a Young a un proyecto que incluye a jugadores como Alex Sarr, Bilal Coulibaly y Bub Carrington, con el objetivo de reorganizar su estructura en el Este. El movimiento también se facilita por la disponibilidad salarial del equipo capitalino.
Por su parte, los Hawks obtienen a CJ McCollum, un escolta con experiencia en playoffs, y a Corey Kispert, un tirador que aporta profundidad al perímetro. La llegada de ambos jugadores se suma al crecimiento de Jalen Johnson y a la configuración de un plantel que busca redistribuir responsabilidades ofensivas y defensivas.
Con este intercambio, Atlanta y Washington formalizan una de las operaciones más relevantes de la temporada. Trae Young inicia una nueva etapa con los Wizards, mientras los Hawks reconfiguran su rumbo deportivo tras cerrar un ciclo que define a la franquicia durante la última década.