El SAT ya fijó las fechas para que las empresas presenten su Declaración Anual 2025, con plazos que van de enero a marzo de 2026 según el régimen fiscal. El trámite se hará en una nueva plataforma digital y no cumplir a tiempo puede generar sanciones.

El Servicio de Administración Tributaria ya puso el reloj en marcha. Las empresas en México deberán cumplir con la Declaración Anual correspondiente al ejercicio fiscal 2025, un trámite obligatorio cuyo periodo inició el 1 de enero y concluirá el 31 de marzo de 2026. No todas tienen el mismo margen y el calendario ya está definido.
De acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), los plazos para presentar la declaración varían dependiendo del régimen fiscal:
Sociedades en proceso de liquidación deberán cumplir a más tardar el 19 de enero de 2026.
Personas morales sin fines de lucro tienen como fecha límite el 16 de febrero de 2026.
Resto de los regímenes, incluido el Régimen Simplificado de Confianza, deberán presentar su declaración antes del 31 de marzo de 2026.
La autoridad fiscal advirtió que no respetar estas fechas puede derivar en recargos, multas y otros problemas administrativos.
El SAT destacó que la Declaración Anual se presenta mediante una nueva plataforma digital, diseñada para facilitar el cumplimiento de esta obligación. El sistema incluye información precargada como:
Pagos provisionales
Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU)
Retenciones de impuestos
CFDI de devoluciones, descuentos y bonificaciones
Remanentes de ejercicios fiscales anteriores
Esta herramienta busca reducir errores y agilizar el proceso, aunque la revisión de datos sigue siendo responsabilidad de cada contribuyente.
Para completar el trámite, las empresas deberán contar con:
Una e.firma vigente
Acceso a banca electrónica

En caso de que la declaración arroje un saldo a cargo, el pago deberá realizarse mediante transferencia bancaria en instituciones autorizadas para el cobro de contribuciones federales.
Finalmente, el SAT aseguró que continúa desarrollando herramientas y facilidades para que las empresas cumplan correctamente con sus obligaciones fiscales. Según la autoridad, esto no solo fortalece la recaudación, sino que también impacta en el desarrollo económico y el bienestar de la población.
La advertencia es clara: el plazo ya corre y, para muchas empresas, dejarlo al final puede salir caro.