Con este resultado, la franquicia de Seattle consiguió su primer título de la NFL desde la temporada 2014

Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones del Super Bowl LX tras imponerse por marcador de 29-13 a los New England Patriots en el partido disputado en Santa Clara, California. Con este resultado, la franquicia de Seattle consiguió su primer título de la NFL desde la temporada 2014, apoyada en una actuación defensiva que marcó el desarrollo del encuentro de principio a fin.
Seattle llegó al duelo como favorito y confirmó esa condición con una defensa que limitó a la ofensiva de los Patriots durante gran parte del juego. New England buscaba su primer campeonato desde la salida de Tom Brady en 2020 y aspiraba a un séptimo título que le permitiera superar a los Pittsburgh Steelers como la franquicia con más campeonatos en la historia de la liga, objetivo que no logró concretar.
El pateador de los Seahawks, Jason Myers, fue una de las figuras del partido al establecer un récord de Super Bowl con cinco goles de campo. Por parte de los Patriots, Andy Borregales, primer jugador venezolano en disputar una final de la NFL, convirtió el punto extra del único touchdown de su equipo, cuando el marcador ya se encontraba 19-0.

El premio al Jugador Más Valioso no recayó en los quarterbacks Sam Darnold, de Seattle, ni Drake Maye, de New England. El reconocimiento fue para el corredor Kenneth Walker III, quien acumuló 137 yardas por tierra y 26 por recepción. Con esta actuación, se convirtió en el primer running back en recibir el MVP del Super Bowl desde 1998.
Drake Maye lanzó para 295 yardas y dos pases de anotación, aunque también registró dos intercepciones. Sam Darnold terminó el partido con 202 yardas y un pase de touchdown, en lo que representó el punto más alto de una carrera en la que pasó por varios equipos antes de consolidarse con Seattle.
El triunfo también significó una revancha para los Seahawks, luego de la derrota sufrida ante los Patriots en el Super Bowl de 2015. En aquella ocasión, una intercepción en los segundos finales impidió que Seattle defendiera el título obtenido un año antes.
Desde el inicio del partido, los Seahawks tomaron ventaja con goles de campo de Myers y mantuvieron el control del ritmo. La defensiva presionó de manera constante a Maye y evitó anotaciones clave en zona roja. Con el paso de los minutos, Seattle amplió la diferencia y aseguró el campeonato, cerrando una temporada que culminó con el título de la NFL.