La Fiscalía de Jalisco confirmó que la regidora Blanca Estela Álvarez murió por asfixia y mantiene abiertas varias líneas de investigación, sin descartar ninguna hipótesis mientras el caso sigue bajo análisis

Las investigaciones por el asesinato de la regidora de Manzanilla de la Paz, Blanca Estela Álvarez, avanzan en medio de versiones encontradas y un entorno de alta tensión política en la región. El fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, confirmó que la causa de muerte fue asfixia por estrangulamiento, y detalló que, de acuerdo con la mecánica de las lesiones, se habría utilizado un objeto blando.
“La causa fue asfixia y estrangulación; posiblemente utilizaron algo blando porque no se apreciaba ninguna huella en la parte baja del cuello”, explicó el funcionario.
La regidora fue localizada sin vida el pasado viernes dentro de su vehículo, un hecho que conmocionó al municipio y abrió múltiples líneas de investigación.
Hasta ahora, la Fiscalía mantiene bajo reserva los detalles clave. De manera extraoficial, ha trascendido que podría estar implicada una expareja; sin embargo, el fiscal evitó confirmar o descartar esa versión.
“Ahorita no puedo señalar si fue su expareja o no. Traemos algunas líneas de investigación que me gustaría reservar porque estamos trabajando intensamente para corroborarlas o descartarlas”, señaló.
Tampoco se ha descartado un posible vínculo con el crimen organizado. González de los Santos aseguró que no se excluye ninguna hipótesis.
Según la información disponible, Blanca Estela participaba en programas sociales en su municipio, donde se otorgaban apoyos de entre 5 y 6 mil pesos a jóvenes. Este contexto también forma parte del análisis que realizan las autoridades.
En paralelo, integrantes del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco retomaron trabajos de prospección en las inmediaciones del Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, con el objetivo de localizar posibles fosas clandestinas.
No obstante, el fiscal aclaró que la Fiscalía estatal no participa directamente en esas labores, ya que el rancho se encuentra bajo resguardo federal. La Fiscalía General de la República asumió el control del sitio, con presencia de la Guardia Nacional. Todos los trabajos periciales, subrayó, están a cargo de la federación.
El caso de Blanca Estela Álvarez sigue abierto. Mientras la Fiscalía guarda silencio sobre detalles clave, la exigencia de justicia crece en un municipio golpeado por la violencia y la incertidumbre.