Israel anunció el martes que llevó a cabo ataques aéreos contra la presidencia iraní y las oficinas del Consejo Supremo de Seguridad Nacional en Teherán

Israel y Estados Unidos bombardearon este martes el centro de Teherán, mientras los iraníes intensificaron su ofensiva y amenazaron con atacar “todos los centros económicos” de Oriente Medio, en el cuarto día de guerra.
Los ataques arrecian sobre las monarquías petroleras del Golfo, con decenas de miles de viajeros varados y el clave estrecho de Ormuz paralizado, lo cual disparó el precio del petróleo y el gas.
El número de muertos en esta guerra desencadenada el sábado por los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán subió a más de 780 en territorio iraní, según la Media Luna Roja local.
Teherán se ha convertido en una ciudad fantasma para los habitantes que no han huido de las bombas.
“Me da miedo caminar por las calles desiertas”, dice Samireh, una enfermera de 33 años que se ha quedado por sentido del deber.
Según la agencia de noticias Tasnim, cazabombarderos israelíes y estadounidenses apuntaron al edificio que alberga la institución encargada de elegir al líder supremo que sucederá al ayatolá Alí Jamenei, muerto el primer día de la guerra.
Israel anunció el martes que llevó a cabo ataques aéreos contra la presidencia iraní y las oficinas del Consejo Supremo de Seguridad Nacional en Teherán, y contra instalaciones de producción de misiles balísticos. También contra un sitio nuclear subterráneo.
En Jerusalén se escucharon explosiones tras una nueva ola de misiles lanzada por Irán en la noche. Una mujer resultó herida en Tel Aviv por restos de munición, anunciaron el martes autoridades de socorro israelíes.
Además, un misil iraní impactó el martes en la base militar estadounidense de Al Udeid, en Catar, según el Ministerio de Defensa local.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó asimismo el martes que un dron impactó en las inmediaciones del consulado de su país en Dubái sin causar víctimas.