Tortilleros advierten que el alza es inevitable por costos operativos, pero el Gobierno rechaza aumentos al asegurar que el maíz sigue barato.

Productores de tortilla en México advirtieron que ya no pueden sostener los precios actuales, debido al aumento acumulado en costos operativos, lo que los coloca en un choque directo con el Gobierno federal, que insiste en que no hay razones para encarecer el producto.
El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López, señaló que el problema no es el precio del maíz, que se ha mantenido estable, sino toda la cadena de producción: salarios, energía, impuestos, licencias, insumos y refacciones, cuyos costos han crecido en los últimos años.
Según explicó, estos factores han elevado la presión financiera sobre los negocios, al grado de que muchos ya no obtienen ganancias si operan dentro de la formalidad. Además, acusó que la informalidad y la sobreoferta, con más de 130 mil tortillerías en el país, han reducido la rentabilidad del sector.
Actualmente, el precio promedio del kilo de tortilla ronda los 24.2 pesos, aunque puede variar entre 15.75 y 31 pesos. Frente a este escenario, el sector prevé posibles aumentos de entre uno y cuatro pesos, dependiendo de la región.
Por su parte, el Gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum rechazó cualquier incremento, al asegurar que los precios del maíz y la harina siguen en niveles bajos. Autoridades federales y organismos como Profeco sostienen que no existe justificación técnica para un alza y han llamado a evitar abusos.
Mientras tanto, se prevén reuniones entre autoridades y productores en el marco del Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla y el PACIC, en busca de contener el impacto en uno de los alimentos básicos del país.