Ante los antecedentes de dopaje en el atletismo de su país, Sawe adoptó medidas adicionales de control. En coordinación con la Unidad de Integridad del Atletismo, solicitó un programa intensivo que incluyó 25 pruebas adicionales en un periodo de ocho semanas.
El objetivo de este esquema fue garantizar la transparencia en su rendimiento. Autoridades del organismo destacaron que este tipo de controles ayudan a reforzar la credibilidad en el atletismo, en un contexto donde han existido casos positivos en pruebas recientes.
Con esta marca, Sawe se posiciona como una de las principales figuras del maratón a nivel internacional. Su logro abre una nueva etapa en la disciplina, al establecer un precedente en cuanto a los límites del rendimiento en pruebas de resistencia.