El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos reconoció el trabajo de las madres buscadoras y de las familias de personas desaparecidas en México, al subrayar la magnitud del reto que representan las desapariciones en el país

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, destacó el papel fundamental de las familias de personas desaparecidas en México, especialmente de los colectivos de madres buscadoras, a quienes reconoció como un ejemplo de valentía frente a la adversidad.
En el marco de su monitoreo sobre la situación de derechos humanos en el país, Türk señaló que estas mujeres han asumido riesgos personales significativos para continuar la búsqueda de sus seres queridos, ante las deficiencias institucionales en los procesos de localización e investigación.
El funcionario subrayó que las madres buscadoras no solo realizan labores de campo en la localización de fosas clandestinas, sino que también se han convertido en un motor de cambio social y de exigencia de justicia. Su persistencia, añadió, ha permitido visibilizar miles de casos que de otro modo podrían permanecer en el olvido, pese a las amenazas y riesgos que enfrentan en zonas controladas por la delincuencia organizada.
Asimismo, Volker Türk hizo un llamado al Estado mexicano para garantizar la seguridad de las personas buscadoras, muchas de las cuales han sido víctimas de agresiones o asesinatos durante sus labores. Insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección, así como de mejorar los sistemas forenses y las fiscalías especializadas, con el fin de asegurar el acceso a la verdad, la justicia y la reparación del daño de manera digna y efectiva para las familias de las víctimas.