El gobierno de Estados Unidos presentó cargos penales contra Raúl Castro, hermano de Fidel Castro, como parte de la política de presión contra Cuba impulsada desde Washington, informaron autoridades estadounidenses.

El gobierno de Estados Unidos presentó este miércoles cargos penales contra Raúl Castro, expresidente de Cuba y hermano de Fidel Castro, según informó un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump.
La medida representa una escalada en la campaña de máxima presión que Washington ejerce contra el gobierno de la isla desde enero.

El anuncio se dio en el marco de la conmemoración del aniversario del primer izamiento de la bandera en una Cuba independiente en 1902, lo que le otorgó un fuerte simbolismo político. La acusación apunta al exmandatario que se le atribuye controlar gran parte de la economía cubana.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, envió un mensaje al pueblo cubano en el que responsabilizó al Partido Comunista y a la corporación GAEZA de las severas carencias actuales en la isla, entre ellas apagones de hasta 22 horas, escasez de alimentos y falta de combustible.

Rubio afirmó que la crisis no se debe al bloqueo petrolero estadounidense, sino a la apropiación de la riqueza nacional por parte de la élite gobernante.
De acuerdo con el funcionario, la empresa fue fundada por Raúl Castro hace tres décadas y actualmente controla el 70% de la economía cubana, maneja activos por 18 mil millones de dólares y opera como un “Estado dentro del Estado”. Además, acusó al gobierno cubano de no invertir en la modernización de las centrales eléctricas y de haber dependido en el pasado del petróleo gratuito de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Rubio añadió que las ganancias provenientes de hoteles, bancos, tiendas y remesas son retenidas por la élite para financiar lujos y proyectos destinados a extranjeros, mientras se exige “sacrificios” al pueblo.
Medios estadounidenses señalan que, según funcionarios de la administración Trump, la acusación estaría relacionada con el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, incidente en el que murieron cuatro personas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que el entonces ministro de Defensa cubano habría tenido responsabilidad en la operación militar que terminó con el derribo de las aeronaves en aguas internacionales.