La Federación Belga de Futbol confirmó que no respaldará a Gianni Infantino en su intento por conseguir un nuevo mandato como presidente de la FIFA

La Federación Belga de Futbol (RBFA) confirmó que no respaldará a Gianni Infantino en su intento por conseguir un nuevo mandato como presidente de la FIFA. El organismo señaló preocupaciones relacionadas con la falta de transparencia y problemas de gobernanza dentro de la máxima institución del futbol mundial.
Bélgica se sumó a otras federaciones europeas que han retirado su respaldo al dirigente italo-suizo, entre ellas Suecia, Escocia e Italia. La RBFA indicó que coincide con la postura de la UEFA y pidió explicaciones sobre el proyecto que Infantino impulsó para administrar los ingresos de la Copa del Mundo mediante una sociedad con participación de inversionistas privados.
La iniciativa generó cuestionamientos debido a que, según sus detractores, fue planteada sin una consulta previa con las distintas organizaciones que integran la FIFA. Aunque Infantino decidió abandonar el proyecto ante las críticas, la controversia sobre su gestión se mantiene a pocos meses de las elecciones previstas para marzo de 2027.

La federación belga también exigió respuestas sobre la expulsión del estadounidense Folarin Balogun durante el Mundial disputado en Estados Unidos. El delantero recibió una tarjeta roja ante Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final, pero posteriormente pudo disputar el encuentro de octavos contra Bélgica después de que la FIFA dejara sin efecto la sanción.
Pascale Van Damme, presidenta de la RBFA, señaló que las dudas planteadas por la federación continúan sin respuesta dos meses después de los hechos. Por ello, solicitó que el llamado caso Balogun sea incluido en la agenda de la próxima reunión del Consejo de la FIFA, programada para el 15 de octubre.
Infantino confirmó el domingo que buscará la reelección para continuar al frente de la FIFA. Hasta ahora es el único candidato declarado para los comicios de marzo de 2027. El dirigente ocupa la presidencia desde 2016 y fue reelegido en 2023, pero enfrenta una creciente oposición de federaciones europeas por sus decisiones y su modelo de gestión.